domingo, 18 de enero de 2009

INTRODUCCIÓN

La tradición judía designa al tercer libro del Pentateuco con el nombre de Wayiqrá (que significa Y llamó), siguiendo la costumbre de nombrar los libros de la Biblia con la palabra que está al comienzo del texto. La versión griega del Antiguo Testamento (LXX), en cambio, le da el nombre de Levítico (Lv.). Este término, sin ser del todo adecuado, indica algo del contenido del libro, ya que este incluye, entre otros aspectos, un conjunto de prescripciones destinadas a reglamentar el culto que el pueblo israelita rendía a Dios.

Por lo tanto, el libro de Levítico puede considerarse como una especie de manual destinado a los levitas o miembros de la tribu de Leví, que eran los encargados de celebrar los oficios sagrados en el templo de Jerusalén.